DIPPSU.BLOGSPOT.COM "Y no puedo retractarme de mis palabras": 1/04/10 - 1/05/10

4 abr. 2010

Cuidar la salud desde el móvil

Los móviles de última generación que incluyen diversos sensores permiten a los usuarios llevar mejor un mejor control de su salud mediante numerosas aplicaciones. Para el ¡Phone e ¡Pod Touch hay una categoría destianda a aplicaciones de Salud y Forma física. Entre las más destacadas se hallan:

- Weightbot
(http://www.tapbots.com/software/weightbot/).
Diseñado para seguir una dieta y mantener un control diario del peso.

- Sleep Cycle Alarm
(http://www.lexwarelabs.com/sleepcycle/).
Funciona al colocar el ¡Phone debajo de la almohada cuando el usuario duerme, y estudia cómo es su ciclo de sueño según sus movimientos y respiración a lo largo de una noche.

- My Life Record
(http://www.myliferecord.com/).
Es una herramienta para gestionar y guardar todos los datos médicos y de salud. Desde análisis de sangre a radiografías, y también medicamentos.

Cine 3D: no apto para todos los públicos

El efecto tridimensional se ha convertido en el nuevo referente de la industria cinematográfica, pero no está al alcanse de todos los ojos. Secalcula que entre el 8% y el 12% de la población no es capaz de percibirlo a que lo hace de forma inapreciable. Una carencia frecuente en quienes no tienen una percepción normal de la profundidad o sufren problemas en los músculos oculares, en aquellas personas cuyos ojos no están orientados en la misma dirección, o que sufren problemas para procesar este tipo de imágenes.
El esfuerzo ocular y cerebral ante esta nueva experiencia sensorial puede causar dolor de cabeza y nauseas, según a constatado el grupo oftamólogo Michael Rosenberg, de la Universidad Feinberg de Chicago (EE.UU.). El problema es que que el cerebro se agota.
Por eso los expertos aconsejan examinarse la vista antes de ver peliculas de cine tridimensionales, efectos ademas que en breve plazo también llegarán a los hogares. Este año se comercializarán los primeros modelos de televisor con capacidad para mostrar películas y videojuegos en tres dimensiones.

COMO REDUCIR EL CONSUMO DE SAL

- “Cortarse” con el salero en el momento de aliñar y condimentar la comida.
- Consumir 5 gramos de sal por día, el equivalente a una cucharada de café.
- Comer más alimentos frescos, contienen menos sodio.
- Cocinar los alimentos al vapor, al no existir un medio con el que el alimento entra en contacto, se conserva mejor el contenido natural del sodio del alimento, por lo que se acusa menos de la necesidad de añadir sal.
- Utilizar hierbas y especias para condimentar los platos.
Sustituir la sal habitual por una de bajo contenido en sodio que aporta la mitad de sodio que la sal común. Una opción: la sal marina, por su sabor fuerte, permite emplear menos cantidad para dar sabor a las comidas.
- Moderar la ingesta de alimentos procesados o recurrir a aquellos que tengan menos sodio en su composición.

PELIGRO DE SER DEMASIADO SALADO

Las personas adultas contienen de forma natural en el organismo entre 250 y 300 gramos de sal. Cuando en un determinado momento nos pasamos con la sal por comer veinte aceitunas, una lata entera de anchoillas o una buena ración de jamón curado el superávit de sal es eliminado fácilmente por el organismo . Sin embargo, si el abuso se realiza de forma habitual o bien el organismo se ve incapaz de eliminar ese exceso , lo que coincide en muchas personas, un consumo excesivo y prolongado de la sal se asocia también con un riesgo mayor de sufrir infartos cardíacos o una isquemia cerebral. La retención de agua, con el consiguiente aumento de peso y con la exigencia planteada al corazón, hígado y riñones de manejar mayor volumen de líquido y trabajar por encima de sus posibilidades es otra de las consecuencias de ingerir sal en exceso. Pero no sólo eso. Fumadores, diabéticos y obesos ven agravada cualquier disfunción de su organismo si no cuidan que la ingestion del alimento sea la adecuada. Además su consumo excesivo se ha asociado también a enfermedades tan graves como la isquemia cerebral o ictus ( es la primera causa de mortalidad en la mujer española, con más de 19.000 fallecimientos al año y la segunda causa de muerte en España, con 125.000 personas afectadas cada año, de las que 80.000 fallecen o quedan discapacitadas) y el cáncer de estómago y la osteoporosis, puesto que una alta ingesta de sal aumenta la excreción de calcio por la orina, lo que favorece la desmineralizacion del hueso.

Sin embargo, reducir el consumo de sal en nuestra dieta no debe significar acabar drásticamente con ella. El organismo la necesita, pero en su justa medida. ¿Por que? Porque este mineral ayuda a mantener el nivel de líquido corporal, permite la transmisión de impulsos nerviosos, la actividad muscular y la adecuada absorción de potasio. Tambien facilita la digestión y compensa las perdidas originadas por el exceso de sudoración, vómitos y diarreas.

3 abr. 2010

La Sal

Avusar de este condimento puede causar hipertensión arterial, isquemia cerebral y aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardiaco.

La sal es el condimento estrella, un poco para aumentar el sabor de un guiso, otro poco para aliñar una ensalada, un poco más para potenciar el gusto de un filete... Y así hasta llegar a los 9,7 gramos de sal que, según un reciente estudio de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, consumen de media cada día los españoles, prácticamente el doble de los cinco gramos recomendados por la OMS (Organización Mundial de la Salud. Sólo el 25% de la sal que se toma procede del salero de nuestras cocinas el resto proviene de alimentos no frescos sino procesados fuera del hogar como latas de conserva, productos pecrocinados, embutidos... Es lo que se conoce como como “sal oculta”, ya que el comensal desconoce la cantidad exacta de condimento que ingiere en estos platos. El problema es que el exceso de sal continuado en la dieta pasa factura. La relación entre su consumo elevado y un mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial está de sobra probada por numerosos estudios y ensayos clínicos. Y es que nos debería preocupar que cada año fallecen en España fallecen unas 124.000 personas por enfermedades cardiovasculares, de las que el 5% están directamente relacionadas con la hipertensión.

Una de cada tres personas padece hipertensión arterial y un aumento de a 2 de cada 3 en mayores de 65 años. Con sólo reducir el consumo de sal podrían evitarse miles de fallecimientos cada año. Por tanto, no hay duda de que la sal da sabor pero también te resta años de vida. Por ello, los expertos en salud y nutrición recomiendan revisar ciertos hábitos culinarios con el fin de reducir el consumo de este condimento.
Lo positivo es que en esta particular cruzada contra la sal hay algo a nuestro favor: el sentido del gusto con el tiempo acaba habituándose. A la larga, la sensación de que la comida sin tanta sal resulta insípida desaparece.